La primera fotografía y no fui yo.
Un pequeño punto negro lleno de vida y con grandes aires de generosidad como si de un nuevo revolucionario se tratara.
Visualmente está tan lejos como si fuera de otra dimensión, arrebatándonos la negatividad devolviéndonosla en alegría, felicidad e ilusión.
Tan diminuto como un guisante y con tanta fuerza y valentía.
Mi impaciencia no cesa, mi emoción no para de aumentar, y mi persona, no deja de flotar llena de felicidad pletórica.
Gracias a los dos.
* Muchas de mis series, retratan momentos de mi vida, bastante difíciles, inmerso en submundos llenos de gente peculiar, donde mi vida recorría sin sentido y con muchas perdidas tanto de tiempo como de valores.
En esta ocasión es todo lo contrario.